Biblioteca de la Lectura en la Ilustración
Proyecto Admin
Identificación

Críticas reflexiones que hace Madamiselle de Bouvillé, sobre el estado presente de la literatura española

Madamiselle de Bouvillé; Pissot
1786

Resumen

La obra consta de una «Advertencia al lector» en la que la autora declara sus temores ante el atrevimiento que supone criticar la literatura española viviendo en España. Pero confía en la respuesta del público, que le asegura que, siendo justa la crítica, merecerá elogios y no detracciones (p. 2). Además, tendrá en cuenta su condición de mujer. Es el mismo público quien le dice «que mi sexo me da libertad para todo y que los cisnes de España celebrarán mi determinación, por más que los grajos lo censuren, que lo que aquellos entonan son cantos dulcísimos y lo que estos graznan son pedradas mortífieras» (p. 2).

El cuerpo del texto lo compone la «Introducción y obra todo revuelto» a la que suceden cuatro reflexiones: la primera sobre las traducciones, la segunda sobre la crítica, la tercera sobre la poesía y la cuarta sobre obras varias. 

En la «Introducción» cuenta que es una dama nacida en Bayona y sobrina de Madame de la Morte quien se ocupó de su educación tras la muerte de sus padres. Esta sabia mujer y consejera le pide que examine la literatura de las Cortes que visite y que siga como maestro a Fontaneille. Y así, obedeciendo el consejo visitó las Cortes europeas.

Comienza con la de Viena, cuyo dialecto le parece: «Falto de voces y de energía, formaba sus narraciones sin fluidez, sin belleza y sin ninguno de los primores de la Retórica» (p. 5). En Italia dice conocer a Lampillas, Masdeu y Juan Andrés con los que perfeccionó sus conocimientos. De Londres expresa su admiración ante las representaciones de Shakespeare, Pope y Young. Finalmente, llega a Madrid y explica que tal digresión y el resto de la obra tienen por objeto «que se conozca que, aunque mujer, puedo hablar con algún fundamento» (p. 6). 

En la «Reflexión III. Poesía» critica a los poetas españoles por su falta de lirismo. Solo aprecia las composición de Meléndez Valdés donde encuentra dulzura, imitaciones bellas y ternura en los pensamientos (pp. 12-13). No obstante, le parece un poeta empalagoso: «Pero me parece que este docto ingenio se debiera haber empleado en materias más útiles, porque tanto besito, tanto amorito, tanta tortolilla ya empalaga» (p. 13). A lo que añade:

Todos conocen que aunque este género de poesía es el más dulce, es el menos provechoso. Además que es una escuela bastante peligrosa para la juventud porque la doncellita que lea aquello y el petrimetre repulido que lo repare, hallarán cositas que decirse con algún perjuicio (p. 13).

Pasa a continuación a referirse a los poetas cómicos. Dice elegir un camino intermedio entre los detractores y los defensores del teatro español. En cualquier caso, apunta que el ingenio para enredar y desenredar la fábula de los dramaturgos españoles es único en el mundo (p. 14). Y alaba también a los cómicos por su capacidad para representar cada dos días una obra diferente. La «Reflexión IV. Obras varias» continúa tratando el asunto del teatro y también sobre la prensa dedicando curiosos comentarios sobre el periódico El Censor, El Corresponsal y el Diario curioso, erudito, económico y comercial («solo útil para alguna parte de la plebe») y el Memorial literario, que le parece poco escrupuloso en sus extractos. 

Con todo, pretende que los escritores sigan la estela de los sabios autores como Campomanes, Iriarte, Huerta, Llaguno y Amírola, etc. y que publiquen obras dignas y útiles. 

Descripción bibliográfica

Bouvillé, Madamiselle [sic] de, Críticas reflexiones, que hace Madamiselle de Bouvillé, natural de París, residente en esta Corte, sobre el estado presente de la Literatura Española, en vista de los innumerables papeles que se dán á la luz pública, Madrid: Hilario Santos Alonso, 1786.
29 pp., 4º. Sign.: BNE VE 330/8.

Ejemplares

Biblioteca Nacional de España

Cita

Madamiselle de Bouvillé; Pissot (1786). Críticas reflexiones que hace Madamiselle de Bouvillé, sobre el estado presente de la literatura española, en Biblioteca de la Lectura en la Ilustración [<http://212.128.132.174/d/criticas-reflexiones-que-hace-madamiselle-de-bouville-sobre-el-estado-presente-de-la-literatura-espanola> Consulta: 03/04/2025].

Edición

REFLEXIÓN PRIMERA 

TRADUCCIONES

Sin duda que las obras que más contribuyen a la gloria de una nación y adelantamiento de su literatura son las traducciones. La sabia máxima del Gabinete de la mía ha acreditado esta verdad, sin otras razones que pudiera apuntar, pero no soy amiga de cansar a nadie. Es cierto que Pedro Simón Abril, Arias Montano y otros traductores españoles han enriquecido su lenguaje con ellas, pero es el caso que cuando, como buenos patricios, debieran sus posteriores imitar a estos sin olvidar a los Álamos, Cartagenas, Salas, Granadas, Pelliceres, Mexías, sin otros que omito (ya que no imitasen a los extranjeros) veo al presente todo lo contrario. 

En cuanto a la elección, que es lo principal, suelen andar con gusto poco delicado. Cuando debieran traducir los buenos originales de autores de la mejor nota, traducen sus compendios solamente o libros de que no se puede sacar la mayor utilidad. [...] La traducción, por otra parte, no debe ser servil y atenida a la mera significación de las voces, pues, como enseña Horacio: Nec reddere verbum verbo tenetur fidus interpres [1]. Debe internarse en los pensamientos y trasladar las bellezas de un idioma a las del en que se traduce [...].

Pero, ¿vemos esto en los traductores de moda? Nada menos: unos abatidos secuaces de las voces, pecando contra el precepto de Horacio, hacen árida y seca su locución, y otros, por el rumbo contrario, huyendo de las voces, desfiguran los pensamientos desviándose unos y otros de aquellos preciosos medios.

 

REFLEXIÓN II

CRÍTICA

En el siglo pasado, y aún a principios de este, se tenía por un asombro un crítico, y aun era tan poco conocida esta voz que solo los perfectos literatos la entendían. Pero ya (¡felicidad notable!) se puede decir que desdichada la madre que no tiene un hijo crítico primoroso. Yo vivo persuadida a que, para serlo, es necesario mucho adorno, mucha gracia y mucha habilidad. Contemplo a la crítica como el fruto más delicado de una continua aplicación de la República literaria y juzgo que lo mismo pensarán todos los que tienen conocimiento. Pues, ¡oh! y en qué estado tan sublime juzgará cualquiera a la literatura española que solo lea las gacetas, los rotulones de los carteles que amanecen cada día en las esquinas más publicas de esta Corte, pero léanlos y verán lo que hallan [...]. Parece que todos los que tienen alguna tintura de ilustración, han logrado un despótico dominio para meterse a críticos y publicar sus papelillos.

[...]

Los puntos honoríficos al bien de la nación se olvidan y se dejan para otros. Solo cuando alguno sale a luz con alguna obra diferente del modo de pensar suyo, se le dispara un cañonazo crítico que lo derriba declamando contra los defectos que conoce el más insensato y más digno de risa que toda aquella hojarasca. [...]


Tal vez entra el sabio crítico protestando que solo le induce a escribir el amor a la verdad. Sostiene este carácter unos cuantos periodos, pero, al fin, rotos los diques de su cólera, se despeña en chocarrerías y petulancias. Ya se ensangrienta con la persona tal cual ella sea, ya satiriza su ciencia, sus costumbres y lo que nada importa en la materia. [...] Cuando voy a buscar la verdad demostrada, la hallo manchada con improperios. Yo creí que los monsieurs críticos de España imitaran a los Canos, a los Gracianes, a los Feijoos u otros, pero ya parece que la crítica se ha convertido en una picante sátira y que uno escribe compelido de la envidia, otro del odio, y de este modo lo que había de ser medicina es veneno y lo que azúcar candi con que relamernos, es acibar para fastidiarnos. Ello es así verdaderamente.

[...]

  1. En realidad es Nec verbum verbo curabis reddere fidus Interpres que significa «Fiel traductor, no procurarás verter palabra por palabra».