Pedro Centeno
c. 1730 – 1803
Religioso agustino defensor de la Ilustración. Fue académico correspondiente de la Real Academia Española de la Historia y director del periódico El apologista universal, que se publicó en los años 1786 y 1787, y que se caracterizaba por su tono satírico-burlesco. Su fina ironía le valió el aprecio de contemporáneos como Juan Sempere y Guarinos.
Fue delatado a la Inquisición por su sermón pronunciado ante las niñas pobres de las escuelas gratuitas, si bien se libró de la cárcel, entre otras razones, por la mediación de Floridablanca. No obstante, la Oración que en la solemne Acción de gracias que tributaron a Dios en la Iglesia de San Felipe el Real de esta Corte las pobres niñas del barrio de la Comadre, asistentes a su escuela gratuita, por haberlas vestido y dotado S. M. con motivo de su exaltación al trono... dixo el P. presentado en Sagrada Teología, fue incluida en el Índice de libros prohibidos de 1796.
Utilizó seudónimos como Policarpo Chinchilla, Eugenio Habela Patiño o Simplicio Benedicto.